Bear fue abandonado por sus antiguos dueños por “problemas de conducta”. Esta raza se caracteriza por tener “energía desbordante” y sus ex dueños no estaban preparados para su excesivo entusiasmo, estuvo un tiempo en las calles antes de ser adoptado y llevado a un centro de entrenamiento de perros para la conservación de la Universidad Sunshine Coast.
Antes que él llegó otro perro rescatado, pero no tenía las aptitudes para el rescate. Cuando llegó Bear, supieron de inmediato que era el indicado para la gratificante labor, convirtiéndose en el “único perro del mundo con esta especialización”, un perro de búsqueda y rescate especializado en la localización de koalas, tanto heridos como fallecidos.
Durante el Verano Negro de Australia, cuando los incendios forestales diezmaron la población de koalas, Bear se convirtió en todo un héroe, su nariz entrenada fue fundamental para ubicar a los koalas en zonas de difícil acceso o donde habían sido cubiertos por escombros, permitiendo que los equipos de rescate pudieran brindarles atención médica o retirar los cuerpos para evitar la propagación de enfermedades.
El Fondo Internacional para el Bienestar Animal reconoció su labor otorgándole el premio “Acción Animal”, destacando su valentía y eficacia. Bear fue desplegado en las regiones afectadas de Nueva Gales del Sur y Queensland, donde detectaba a los koalas escondidos entre los árboles sin perturbarlos, guiando así a los rescatistas a tiempo para salvar sus vidas. Su tutor, Romane Cristecu, elogió su comportamiento cuidadoso y su compromiso con la misión.
La historia de Bear destaca cómo un perro abandonado por problemas de conducta puede encontrar un propósito y convertirse en un héroe.
Bear fue abandonado por sus antiguos dueños por “problemas de conducta”. Esta raza se caracteriza por tener “energía desbordante” y sus ex dueños no estaban preparados para su excesivo entusiasmo, estuvo un tiempo en las calles antes de ser adoptado y llevado a un centro de entrenamiento de perros para la conservación de la Universidad Sunshine Coast.
Antes que él llegó otro perro rescatado, pero no tenía las aptitudes para el rescate. Cuando llegó Bear, supieron de inmediato que era el indicado para la gratificante labor, convirtiéndose en el “único perro del mundo con esta especialización”, un perro de búsqueda y rescate especializado en la localización de koalas, tanto heridos como fallecidos.
Durante el Verano Negro de Australia, cuando los incendios forestales diezmaron la población de koalas, Bear se convirtió en todo un héroe, su nariz entrenada fue fundamental para ubicar a los koalas en zonas de difícil acceso o donde habían sido cubiertos por escombros, permitiendo que los equipos de rescate pudieran brindarles atención médica o retirar los cuerpos para evitar la propagación de enfermedades.
El Fondo Internacional para el Bienestar Animal reconoció su labor otorgándole el premio “Acción Animal”, destacando su valentía y eficacia. Bear fue desplegado en las regiones afectadas de Nueva Gales del Sur y Queensland, donde detectaba a los koalas escondidos entre los árboles sin perturbarlos, guiando así a los rescatistas a tiempo para salvar sus vidas. Su tutor, Romane Cristecu, elogió su comportamiento cuidadoso y su compromiso con la misión.
La historia de Bear destaca cómo un perro abandonado por problemas de conducta puede encontrar un propósito y convertirse en un héroe.