Científicos franceses han confirmado el hallazgo de lo que podría ser el yacimiento de hidrógeno natural (blanco) más grande del mundo en la región de Lorena, al noreste de Francia.
Se estima que bajo tierra hay hasta 46 millones de toneladas de hidrógeno blanco, esto equivale a casi la mitad de todo el consumo mundial de hidrógeno proyectado para el futuro cercano.
A diferencia del hidrógeno «verde» (que se fabrica con electricidad) o el «gris» (que usa gas y contamina), el blanco es natural, la tierra lo produce por sí sola en sus profundidades, es una energía limpia, inagotable y, lo más importante, mucho más barata de obtener porque no requiere procesos industriales de fabricación.
El descubrimiento ocurrió por accidente, los investigadores estaban buscando gas metano en antiguas cuencas mineras cuando, al perforar a más de 1,000 metros, encontraron concentraciones altísimas de hidrógeno que aumentaban a medida que bajaban más (hasta los 3,000 metros). Este hallazgo ubica a Francia en el centro del mapa energético europeo, podría permitirle dejar de depender del petróleo extranjero y de los combustibles fósiles, acelerando la transición hacia una economía de cero emisiones.
Aunque el gas está ahí, el reto ahora es tecnológico, actualmente se está trabajando en cómo extraerlo de forma masiva y segura a profundidades de 3 kilómetros, algo que se espera sea una realidad comercial para 2030.
Lo que antes era una región dedicada al carbón (energía sucia), ahora se perfila como la «gasolinera limpia» de Europa, ofreciendo una alternativa real y natural al petróleo.
Fuente: Naturgas
