El pasado 27 de enero, el proyecto de ley Huellas Vivas inició trámite legislativo en el Congreso de la República de Colombia y se alinea con la Ley 1774 de 2016, que reconoce a los animales como seres sintientes.
El proyecto de ley «Huellas Vivas», busca modificar la normativa vigente (Ley 769 de 2002) para que el seguro del SOAT cubra los gastos médicos, quirúrgicos, farmacéuticos y hospitalarios de animales domésticos y fauna silvestre víctimas de accidentes de tránsito atropellados en vías nacionales o urbanas, se estima que entre 300,000 y 500,000 animales mueren al año en las vías colombianas.
La iniciativa tomó fuerza tras el caso de Fénix, un perro atropellado en Bogotá que permaneció más de ocho horas sin atención mientras el conductor involucrado sí era cubierto por el SOAT. Fénix necesitó una cirugía de columna cuyo costo superó los 7 millones de pesos, cubiertos mediante donaciones.
Este hecho generó una pregunta clave: ¿Quién responde cuando la víctima del accidente es un animal? “Huellas Vivas” busca integrar la protección animal dentro de la responsabilidad vial en Colombia, garantizando atención médica a los animales atropellados, fortaleciendo el compromiso social y evitando que los costos médicos recaigan en ciudadanos solidarios, rescatistas o fundaciones. El objetivo es que el Estado garantice una respuesta obligatoria y no que la vida del animal dependa únicamente de la buena voluntad de terceros.
Fuente: Camara de Representantes
